América aborta otro proyecto, Ricardo Peláez  preso de su petulancia

Por: Guillermo González (MEMO TRI)

El club América agrega a sus fracasos otro más: la incapacidad de consolidar un proyecto, de mantener con seriedad una línea de trabajo. Abortó la del Turco Mohamed y ahora aborta  la de Gustavo Matosas.

Gustavo Matosas agrega otro acertijo a su currículo. ¿Antepone sus pretensiones o sus caprichos o sus intereses a un pacto con una institución? ¿Prefiere interrumpir un contrato de dos años, con seis meses de experimentos? ¿Prefiere apegarse a su librito que atreverse a evolucionar y convencer a sus jugadores?

Echemos un vistazo a las declaraciones de Matosas y así entenderán mis interrogantes

“Yo necesito disfrutar a mis equipos. En el América deje de hacerlo. Y acabo de firmar el finiquito y estoy listo para escuchar ofertas”

Por otro lado Ricardo Peláez dice que no hay dinero para comprar los refuerzos que Matosas. Pero se le olvida que a Peláez que los últimos tres torneos se gastaron más de 20 millones de dólares en cada uno de los torneos. Y el trueque de futbolistas tan común en México, a que me refiero, bueno es a la tradición de cambiar gatos de 50 por un perro de 100.

Las medias verdades no son mejores que la medias mentiras. El problema de fondo que un servidor ve es que discernir entre si las medias verdades o las medias mentiras pertenecen de Peláez.

Y para poner mejor el tema el jugador Jacinto Benavente declara “la verdad traiciona a nuestra prudencia y aun a nuestro intereses”

Desde la época de Panchito Hernández, aunque con muchísimos más blasones, el directivo con más impacto en el América, ha sido sin duda es Ricardo Peláez, comenzando por el hecho de que los rescato de la zona del descenso.

Pero ahora el ego y la cordura ha rebasado a este personaje, desde su primer año, trato de imponer su autoridad, trayendo  a el defensa  venezolano Oswaldo Vizcarrondo a el equipo de Miguel Herrera, el piojo dijo que no lo quería, que no contaba con él, y el señor Peláez presionó para que lo alineara y este conflicto de vanidades le paso factura al el jugador despidiéndole y a la postre se fue a el equipo Nantes de la liga francesa y jugo más de 70 partidos con muy buenas calificaciones

¿La equivocación fue de Peláez o del Piojo? Aquí la equivocación fue de la forma o método de imposición antes de recurrir a la persuasión. Al final Herrera se impuso y el damnificado fue el jugador.

Mohamed se queja después: “Van a gastar 25 millones de dólares en contratarle al que llegue (Matosas), los jugadores (Mares, Zamudio, Pellerano, Quintero y Benedeto) que  pedí hace seis meses y me los negaron.

“No estamos en condiciones económica para traer los jugadores que en cantidad y calidad nos a pedido Gustavo Matosas” dijo Peláez.

El mismo Turco termino siendo víctima de esa dictadura de Peláez, sin dejar de lado que el tipo sabe de fútbol y ha sido unos de los jugadores más inteligentes de México. Pero a veces la inteligencia construye necios en lugar de sabios.

Siempre en estos casos de divorcio de intereses y vanidades. Todos terminan heridos.

Bueno me despido no sin antes reiterar mi compromiso con usted estimado lector de traerle lo más polémico de nuestro fútbol Mexicano hasta la próxima.