Washington, DC 12-29-16 El Gobierno estadounidense ha sancionado a cinco entidades y cuatro individuos por ciber espionaje, ha revelado sus identidades y ordenado bajo decreto también la salida del país en el plazo de 72 horas- de 35 diplomáticos de la Embajada de Washington y del Consulado de Los Ángeles. Así mimo, ha decidido el cierre inmediato de dos centros propiedad del Gobierno ruso en Nueva York y Maryland. Se prohibirá su acceso mañana viernes al mediodía.

En su comunicado, Obama denuncia un acoso inaceptable a funcionarios estadounidenses en Moscú, por parte de policía y servicios de inteligencia rusos, así como por una serie de ciber ataques por los que, advierte, todos los americanos deberían estar alarmados. El presidente ha articulado las sanciones a través de una orden ejecutiva aprobada en abril de 2015 que daba poderes al presidente para responder ante acciones de espionaje informático que pusieran en riesgo infraestructuras críticas o información crítica con fines económicas, entre otros. Ahora ha incorporado una enmienda por la cual también puede aplicar la citada orden 13964 cuando el pirateo busque "interferir o menoscabar en instituciones o procesos electorales.

Los correos robados del equipo de Clinton, difundidos por parte de Wikileaks, revelaron que la dirección del partido demócrata favorecía a Clinton frente a su rival, Bernie Sanders, durante las primarias, lo que supuso la dimisión de la presidenta de la formación. Otros mensajes, de menor repercusión, ponían de relieve algunas contradicciones internas o la proximidad de la candidata con Wall Street, una de sus flaquezas para conquistar al voto más progresista americano.

En concreto, las sanciones afectan a dos agencias de inteligencia rusas (el Directorio Principal de Inteligencia y el Servicio de Seguridad Federal) y tres compañías (el Centro Especial de Tecnología, Zorsecirity y la Asociación Profesional del Diseño de proceso de datos) que, según Estados Unidos, proporcionaron apoyo material para el ciber ataque. También ha apuntado a cuatro agentes del Directorio.

Este episodio y las discrepancias sobre el conflicto israelí a raíz de la última votación en la ONU- han roto el clima pacífico en el que se estaba produciendo el traspaso de poderes entre Obama y Trump.