Buscan al hijo del chapo

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara 08-18-16 Al menos unos 300 efectivos del Ejército, la Armada y la Policía Federal han realizado este miércoles operativos especiales en la frontera de los Estados de Nayarit y Jalisco para buscar a las seis gentes secuestradas, supuestamente  por el Cartel Jalisco nueva Generación,  la madrugada del lunes en un restaurante de Puerto Vallarta, Jalisco. Entre los capturados se encontraba Jesús Alfredo Guzmán Salazar de 30 años, hijo del Joaquín El Chapo Guzmán Loera de 30 años.

Contradictoria y a cuentagotas. Así ha sido la información dada a conocer tras el secuestro de seis personas en La Leche de Puerto Vallarta la madrugada del lunes. El miércoles, Eduardo Almaguer, el fiscal del estado de Jalisco, encargado de la investigación, dio a regañadientes por buenas unas fotografías de las cámaras de seguridad del restaurante. En las imágenes se observan a los agresores, al menos siete personas armadas con rifles semi automáticos, que se llevaron a la fuerza a seis personas. Jesús Alfredo Guzmán entre ellas, según las autoridades. Otro de los secuestrados, Juan Daniel Calva Tapia, de 53 años, era un capitán del Ejército en retiro.

El Universal, citando fuentes extraoficiales de la investigación, asegura que uno de los seis raptados sería Iván Archivaldo Guzmán Salazar, uno de los hijos que tuvo El Chapo con su primera pareja, Alejandrina María. El fiscal Almaguer dijo la mañana del miércoles que no existen indicios para asegurar esto. Anabel Hernández, una periodista que entrevistó secretamente a Rafael Caro Quintero y asegura que Iván Archivaldo estaba presente en la cena, pero logró escapar del restaurante segundos antes de que el comando del cártel rival irrumpiera en La Leche.

“Este es un mensaje de mucha fuerza del CJNG”, asegura Gerardo Rodríguez, profesor de Seguridad Nacional en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). El experto cree que los plagiados siguen con vida y que son moneda de cambio en una negociación entre los dos cárteles. “Si los hubieran querido muertos, los habrían asesinado en ese mismo instante”, asegura. Ambos grupos criminales se disputan el control del Pacífico mexicano, un corredor conformado por varios Estados, cuyo control es importante para dominar la producción de amapola y el trasiego de precursores químicos procedentes de China e India.

Aumento de la violencia

Rodríguez asegura que el rapto de Puerto Vallarta marca el inicio de una nueva época donde será más visible la violencia provocada por la disputa entre ambos grupos criminales. “No se desató inmediatamente tras la captura de El Chapo en enero, comienza a notarse ahora que su familia ha bajado la guardia”. Al secuestro se puede sumar el saqueo de la tuna en junio pasado de un grupo a La Tuna, la cuna de Guzmán Loera. En ese entonces, hombres armados entraron a la vivienda de su madre, Consuelo Loera.