EDITORIAL

Por: José Hernández

Las elecciones mexicanas de este próximo 7 de Junio se ven amenazados por la violencia del Narco y descontento social. En gran parte del territorio mexicano pero sobre todo en los estados sureños, como son Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Veracruz, Chiapas y hasta en algunos estado del norte, como el rico estado de Nuevo León, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas.

A continuación algunos de los hechos violentos que han sucedido a la fecha y que serían el mayor detonante de graves hechos violentos el día de la elección. Y desde luego el tradicional robo de urnas y demás al que el pueblo mexicano ya está acostumbrado.

La campaña electoral en Guerrero, al sur de México, y uno de los estados más pobres del país se tiñó de sangre el viernes. Un comando alcanzó a Ulises Fabián Quiroz, candidato por el PRI y su aliado el PVEM a la alcaldía de Chilapa, a menos de una hora de la capital, Chilpancingo. Lo bajaron del coche, lo golpearon y le soltaron 15 tiros. Hoy lo enterraron.

El crimen ha levantado una condena unánime por los partidos que compiten por las alcaldías, diputaciones y la Gubernatura de Guerrero en las elecciones del 7 de Junio. El candidato de su formación al gobernador, Héctor Astudillo, asistió al funeral y suspendió sus actividades.

Chilapa es uno de los municipios más violentos del de por sí violento Guerrero, uno de los estados más pobres de México, y donde el 26 de Septiembre del año pasado desaparecieron 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, uno de los crímenes que más ha cimbrado al país en los últimos años. Dos grupos delincuenciales (identificados como “Los Ardillos” y “Los Rojos”) se pelean el control de la plaza, la palabra utilizada en la jerga del narco para definir un bastión.

Solo en lo que va de este año, las autoridades han hallado fosas clandestinas con al menos 10 cuerpos en Chilapa. La aspirante a la alcaldía por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Laura Patricia Hernández Carrillo, había anunciado un par de días antes del asesinato de Fabián que retiraba su candidatura por razones de seguridad.  Los tiroteos entre la policía y los delincuentes son habituales. La semana pasada, un comando similar al que asesinó a Fabián Quiroz encañonó al candidato a gobernador de Guerrero por el Movimiento Ciudadano, Luis Walton. Su equipo suspendió la gira de campaña que había planeado en la zona.

La violencia no distingue partidos en Guerrero. Candidatos de las principales formaciones políticas del país han recibido intimidaciones y amenazas. Hoy mismo cuatro militantes del Partido Nueva Alianza fueron asesinados después de terminar un mitin en Ixcapuzalco, un municipio situado al norte de la entidad.

En marzo, un grupo de hombres armados secuestró a la pre candidata del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la alcaldía de Ahuacotzingo, Aidé Nava González. Hallaron su cuerpo, decapitado, poco después. Ella había perdido ya a su esposo, Francisco Quiñones, que había ocupado antes el puesto al que ella aspiraba y al que mataron a tiros en junio de 2014. Uno de los hijos de la pareja está desaparecido desde 2012. Ninguno de los crímenes ha sido resuelto.

El Gobierno de Guerrero insiste que las elecciones se celebrarán. El mandatario interino guerrerense, Rogelio Ortega, aseguró el sábado que la violencia se concentra “en algunos municipios”. Pero la violencia ha llevado algunos partidos a suspender actos de campaña e incluso a replantearse el horario y lugares donde celebran sus mítines.