Control de armas

Control de Armas vs. Asociación Nacional del Rifle

EDITORIAL

Por: José Hernández

Cada vez es más frecuente los tiroteos en Escuelas, Universidades y otros. La mayoría de estos hechos son llevados a cabo por gente joven con problemas siquiátricos.

Como es posible que aquí en los Estados Unidos haya la misma cantidad de armas por cada habitante?

Cualquiera en Los Estados Unidos el país más abonanzado del Mundo, puede comprar un arma.

¿Por qué, donde y como consiguen comprar armas, si son solo unos Sicópatas, antisociales?

Con Obama al frente del país, el debate sobre el control de armas alcanzó su punto álgido en 2012 a raíz del asesinato de doce personas en un cine de Aurora (Colorado) y la matanza ocurrida en la escuela Sandy Hook de Newtown (Connecticut), donde fueron asesinados a tiros 20 niños y 6 mujeres.

Un tiroteo contra dos instalaciones militares en Chattanooga (Tennessee) se cobró la vida de cinco soldados el pasado 16 de julio, semanas después de que un joven blanco disparara mortalmente contra unas nueve personas de color en una histórica Iglesia de Charleston, por aparente odio racial.

«Como muestra la historia, las matanzas provocan fuertes cambios en la opinión pública, pero las peticiones de cambio en momentos puntuales importan menos que la capacidad de presión de la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés)», dijo a EFE el presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, Michael Shifter.

La NRA, creada en el siglo XIX como un club deportivo para mejorar la puntería de sus miembros, se esfuerza en defender la interpretación más literal de la Segunda Enmienda de la Constitución, por la que se consagra el derecho de los individuos a poseer y portar armas de fuego.

«Es el Congreso de EEUU el que tiene el deber de aprobar legislación que evite que las armas caigan en manos de personas con antecedentes penales o con trastornos psicológicos. Deberíamos tener un extenso debate sobre cómo cambiar la cultura de las armas en nuestro país», aseguró a Efe el líder demócrata del Senado, Harry Reid.

Tras la estremecedora matanza de la escuela de Newtown, Reid consiguió sacar adelante en el Senado un proyecto de ley para instaurar un sistema de verificación de antecedentes e impedir que las armas llegaran a los criminales o los enfermos mentales.

El proyecto fue bloqueado por los republicanos de la Cámara de Representantes, pero desde entonces estados como Washington, Connecticut, Nueva York, Oregón, Colorado y Maryland han aprobado leyes para fortalecer el control de armas y, en algunos casos, supervisar los antecedentes de los compradores y restringir el número de balas de los cargadores.

Sin embargo, en el país de la máxima libertad individual, ejemplificada con el derecho a portar armas, el horror de las masacres no parece hacer mella entre aquellos que guardan revólveres o escopetas en su mesilla de noche y se muestran dispuestos a apretar el gatillo para defender su vida o la de su familia.

De hecho, según datos de la consultora Gallup, el número de estadounidenses que apuesta por mayores controles sobre las armas ha descendido dramáticamente en los últimos 24 años, pasando del 79 % de en 1990 al 47 % en 2014.

Mientras, el número de armas en posesión de los estadounidenses (319 millones de personas) no ha parado de crecer y, en 2012, los civiles tenían a su disposición 114 millones de pistolas, 110 millones de rifles y 86 millones de escopetas, según un informe del Servicio de Investigación del Congreso.

Con cambios menores moviéndose a nivel estatal, hace dos décadas que el Congreso no aprueba ninguna ley para restringir las armas y el único cambio fue impulsado por Obama con 23 decretos, que firmó ante las víctimas de la matanza de la escuela de Newtown y que podrían ser derogados por el próximo presidente.

CON INFORMACION DE: ABC.es