Washington, DC 08-18-17 Steve Bannon, quien dejó la jefatura de la estrategia de la Casa Blanca, dijo al despedirse "La Presidencia de Trump ha terminado".

Las declaraciones han sacudido fuertemente a Estados Unidos. Se trata del hombre que compartió el poder con el Presidente Trump; un individuo al que se le atribuye la ideología de la administración; un radical de derecha que también tiene crédito por el triunfo del pasado mes de noviembre.

Un radical de ultraderecha, al que muchos vinculan con los grupos ultranacionalistas y neonazis, y quizás el que inyectó a Trump el veneno contra México, o China.

Bannon dijo que la presidencia de Trump será “mucho más convencional a partir de mi partida”.

El estratega y director del sitio ultraconservador Breitbart dijo que su ausencia en la Casa Blanca hará mucho más difícil para Trump allanar el camino “en temas como el nacionalismo económico y la inmigración”.

El estratega jefe de la Casa Blanca, Steve Bannon, una polémica figura vinculada a la extrema derecha y al populismo, dejó hoy su cargo tras perder en las últimas semanas la confianza del Presidente estadounidense, Donald Trump.

“El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, y Steve Bannon, han decidido mutuamente que hoy sería el último día de Steve. Estamos agradecidos por su servicio y le deseamos lo mejor”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un breve comunicado.

Trump comunicó a sus asesores esta mañana que había decidido despedir a Bannon, según el diario The New York Times.

El entorno de Bannon defiende, sin embargo, que la decisión de marcharse es suya, y una fuente de su círculo dijo al Times que el asesor ya presentó su dimisión al mandatario el pasado 7 de agosto.

Los rumores sobre una posible salida de Bannon circulaban desde hace días y cobraron fuerza este martes, cuando Trump evitó responder a la pregunta de un periodista sobre si mantenía la confianza en su estratega jefe.

“Veremos lo que pasa con el señor Bannon”, respondió Trump en una conferencia de prensa en Nueva York.
El mandatario aseguró que Bannon “es un buen hombre” y “no es un racista”, y lamentó que “la prensa le trata muy injustamente”.