Washington, DC 01-20-17 Lo que se esperaba fuera manifestación pacífica por la inauguración de Donald Trump como el nuevo Presidente de Los Estados Unidos, se convirtió en una batalla entra opositores y policías y hasta la guardia nacional tuvo que intervenir al final.

La trifulca dejó más de 217 detenidos y dos o tres Policías heridos, varios negocios y bancos fueron atacados, dos vehículos incendiados, enfrentamientos con la policía y con simpatizantes de Trump fue el saldo de las protestas que se registraron a lo largo de todo el día de ayer en Washington.

Mientras el presidente Donald Trump juraba como el cuadragésimo quinto mandatario de Estados Unidos en el ala oeste del Capitolio, casi un millón de personas llenaba las calles de Washington, pero no para apoyar al nuevo jefe del Ejecutivo, sino para expresar su repudio.

Desde las 06:00 horas (tiempo local) manifestantes de Black Lives Matter, la Coalición por la Justicia Racial y personas convocadas por el movimiento DisruptJ20 y otros 60 grupos comenzaron a agruparse en las inmediaciones de cada uno de los doce puntos de control instalados para vigilar.

Afuera del Museo Internacional del Espionaje manifestantes con sombreros rusos ridiculizaron las alabanzas de Trump a Vladimir Putin y marcharon con carteles en los que se leía “Títere de Putin” y “Empleado del mes del Kremlin”. Aunque la mayoría de las manifestaciones fueron pacíficas, una hora después de que Donald Trump rindió protesta como presidente, anarquistas encapuchados comenzaron a vandalizar mobiliario urbano y negocios y a enfrentarse con agentes en el Parque Franklin.

En respuesta, la policía lanzó gases lacrimógenos y comenzó a perseguir a los manifestantes que se dispersaron en calles de la capital de Estados Unidos.

Pero los enfrentamientos no cesaron. Más tarde a las 16:34, los anarquistas quemaron una limosina en la esquina de las calles K y 13, lo que propició que un grupo antimotines llegara a la zona y lanzara gases lacrimógenos incluso a otras personas que se manifestaban pacíficamente.

Estas acciones ocurrían a sólo unas calles de donde se llevaba a cabo el desfile inaugural, encabezado por Donald Trump, quien en varios puntos fue abucheado por manifestantes que estaban a los costados de la avenida Pensilvania.

Aunque en un principio el jefe de la Policía, Peter Newsham, reportó que había más de 90 personas detenidas por los actos vandálicos, al cierre de la edición la cifra ascendía a 200, mientras las manifestaciones continuaron hasta la noche.

Ante los actos vandálicos, la alcaldesa de Washington, Muriel E. Bowser, advirtió que no tolerará la violencia.